lunes, 2 de junio de 2008

La Prueba y Crepes&Waffles

¿Piensas que Lima tiene un exceso de casinos y tragamonedas?, no has entendido nada, yo creo que faltan muchos más, ya verás.

El sábado fui a ver “La Prueba” en el Centro Cultural de la Católica. Llegué temprano, así que me quedé en la entrada fumando plácidamente un pucho con la mente en blanco (como es habitual), de pronto me dí cuenta que los autos se estacionaban uno tras otro y bajaban viejos y viejas en oleadas, abrigadísimos, perfumadísimos, eso era como un terrible presagio de una función llena de murmullos y exclamaciones, mi momento “nescafé” se desvanecía y una inquietud irritante ocupaba su lugar. Por mi lado pasó un séquito de viejas que, al son de una sonrisa carmín y un amable “buenas noches”, emanaba un perfume dulcísimo y embriagante que me llevó en un viaje por el tiempo.


(Flashback)
199X, fui al viejo y pestífero cine Julieta a ver Trainspotting, me senté feliz, dispuesto a ver una película vanguardista que, según se decía, estaba haciendo historia, la verdad es que no la recuerdo muy bien, así que no sé que tan vanguardista fue, ni si realmente estaba haciendo historia, el hecho es que en la fila de adelante, había una pareja de lindos viejitos, como abuelitos de comercial de AFP, creo que hasta me produjeron ternura y seguramente una sonrisa. Todo parecía ser felicidad hasta que vi a la vieja sacar un aparato de su cartera, no era uno para tomarle la presión al marido (¿o amante?), no era un celular (¿habían celulares?), ¡ERA UN TELEVISOR PORTÁIL!, la puta vieja (que ya no era tan linda, y ya no me producía ternura) se puso a ver la telenovela mientras el marido veía la película, no recuerdo haber puteado tanto en un cine como esa vez. Ese día envejecí y algo se rompió entre los viejos y yo.
(Fin de Flashback)

“primera llamada” (sonido ambiente). Eso era un hervidero de murmullos y perfumes, ¿qué puedes esperar cuando distingues rápidamente al menos a 3 viejas con peluca en una misma sala de teatro? Unos instantes de ejercicios de respiración y unos cuantos codazos (sutiles y distraídos) a la vieja gorda de al lado ya estaba listo para disfrutar de mi sábado de teatro.

La Obra y la dirección
La obra viene repleta de premios, así que mala no podía ser. Aunque sé que no es la primera obra de teatro que dirige Lombardi, me daba curiosidad ver teatro dirigido por un director de cine. La verdad es que el cine de Lombardi nunca me gustó, me parece que es siempre “distante”, algo así como una buena postal de temas e historias siempre muy bien elegidos, “Caidos del Cielo” o “Pantaleón y las visitadoras” por ejemplo, sus películas conmueven o emocionan por la potencia de la historia pero no por la puesta en escena ni por la realización, por eso siempre me han parecido “incompletas”.

La Prueba tiene una estructura dramática potente y personajes excelentes, hay algunos elementos que me gustaron y son evidentemente aportes de Lombardi a la puesta en escena. Me parecieron geniales los fades 100% cinematográficos entre las escenas, la luz desapareciendo en 2 segundos como un fade a negro de una película, la música entrando en el momento justo y el diálogo del actor desvaneciéndose debajo de ella. Por otro lado, me encantó lo prolijo del racconto, ahí también se nota la influencia del cine. Al final, me quedo con ganas de ver más teatro dirigido por Lombardi.

La actuación (lo que más me interesa)
En general las actuaciones me parecieron excelentes, sobretodo en los momentos álgidos de la historia, había mucha energía en el escenario y buen ritmo. En muy pocos momentos vi actores en lugar de ver personajes, quizás en algunos diálogos con poco contenido dramático, pero fueron muy pocos. Tengo la sensación que se puso mucho énfasis en la construcción de las escenas y la dinámica de los personajes dentro de ella, y no tanto en la construcción profunda de cada uno de los personajes en su individualidad, eso es algo que al menos yo agradezco.

Wendy Vásquez
Al principio, me sentí tremendamente incómodo con su movimiento corporal y con la entonación de sus diálogos, parecía disonante al lado de Gassols. En general, me parece que lo más débil de su actuación ocurre en las escenas en las que está sola en el escenario. Conforme avanzan las escenas, es cada vez mejor, convincente y conmovedora, salvo la primera escena y su manejo corporal (que al menos a mí no me gustó), creo que su actuación es buenísima.

Observaciones: Movimientos incompletos/inconclusos en la escena, y no me refiero al lenguaje corporal tímido y medio torpe de su personaje, sino a la interpretación o ejecución que hace de ellos.

Carlos Gassols
Me parece que creó un personaje entrañable, lleno de matices y sutilezas, una naturalidad impresionante, convincente.

Observaciones:
No me gustó que leyera lo que escribe en el cuaderno más rápido de lo que se movía su mano.

Vanessa Saba
Debo confesar que me fue difícil concentrarme con su aparición en la escena, tiene una belleza que quita el aliento (perdón por la frivolidad). Su personaje es quizás el menos importante en la historia y por lo tanto difícil de construir y darle dimensión, me pareció un acierto su gestualidad, y en especial la de sus manos que me transmitieron una contradicción entre mujer segura y tímida/asustada.

Observaciones:
Me pareció poco natural el nerviosismo con el que saca el boleto de avión antes de tirárselo a su hermana, hubiera preferido algo como:
1. Pausa, mirada fija en su bolso.
2. Tensión en sus manos.
3. Miradas de reojo a su hermana
4. Cambio de ritmo, se levanta violentamente mientras saca el boleto del bolso, se lo tira en la cara…

Diego Lombardi
No tenía idea que era actor, lo recuerdo como el chancón de la Agraria hace XX años (me pregunto que mierda hacía él ahí, y qué mierda hacía yo ahí) no sé hace cuanto estará actuando, se nota que tiene menos experiencia pero me pareció que tiene talento y mucha energía en la escena, vi una cierta frescura que los otros actores no tenían, admito que su personaje lo ayuda, pero de todas maneras me sorprendió gratamente.

Observaciones:
No me gustó como resuelve los titubeos de su personaje.
Un par de veces se detuvo al subir las escaleras, calculando el timing y no como reacción a un diálogo.

Crepes&Waffles
Queda cerca, así que caía pintado para después del teatro. El crepe de strogonoff altamente recomendable, el Mexicano despreciable y soso, el waffle con Gnutella y helado de chocolate buenísimo. La atención debe ser de las peores de Lima, leeeeeeeeeeeeeeeenta, los baños (el de hombres al menos) un asco.

Camino de regreso a mi casa y no veo un solo tragamonedas, estoy seguro que deberían haber muchos más, así los sábados de teatro serían más placenteros……..pero quizás no tan divertidos.

domingo, 1 de junio de 2008

El teatro y yo

Mi primera experiencia con el teatro la recuerdo con espanto, tenía unos 8 años cuando una tía me llevó a ver Mary Poppins, un musical repugnante, recuerdo que en un momento bajaban los actores del escenario y corrían sonrientes entre el público, lanzando pétalos al viento mientras cantaban una canción que hasta hoy retumba en mis pesadillas – “Chin chimenea, chin chimenea, chin chin cherón” – estupefacto veía a todos los demás niños en una especie de orgasmo colectivo mirando extasiados a los personajes de cuento caminar entre ellos, yo mientras tanto, me encogía en mi asiento sintiendo una temprana vergüenza ajena.

Dos cosas se produjeron en mí como consecuencia de esa experiencia. La primera es que detesto desde mis tuétanos, todo tipo de musical y cualquier cosa que se le asemeje, incluyendo Sweeney Todd que me hizo vivir una experiencia cataléptica en pleno cine Pacífico. La segunda es que no quise pisar un teatro por años. Confieso, por lo tanto, que mi afición y gusto por el teatro son casi "de estreno".